miércoles, 25 de agosto de 2021

 





CÓMO SURGIÓ UNA COSTUMBRE

 En muchos grupos de AA de los Estados Unidos, existe la costumbre de comenzar las reuniones dando lectura al Capítulo Cinco del Texto Básico, titulado Como Trabaja, o Como Funciona o Como Opera, según el país en donde se edita, porque, a propósito,  en español no hemos podido ponernos de acuerdo y la CIATAL —Comité Iberoamericano de Adaptaciones y Traducciones de la Literatura de AA— conformada precisamente para unificar nuestra literatura en español,  no ha podido hacer mucho por la indisciplina nuestra latina o no ha querido  intervenir en estos casos por respeto a la mala interpretación de autonomía que han asumido algunas estructuras de servicios en nuestros países.

 

Esta costumbre, de comenzar leyendo el Capitulo Cinco, se inició en noviembre de 1939, con un veterano, Mort J., de Denver, Colorado, quien tiene una historia muy curiosa. Mort, compró el Texto Básico recién aparecido y lo tuvo un tiempo sin mirarlo.  Inicio después una borrachera de varias semanas y en esas condiciones se desplazó a otra ciudad, descubriendo luego el Libro en su equipaje. Aún tembloroso, en medio de una resaca espantosa comenzó a leerlo. Desde entonces no volvió a probar licor. “Fue un convertido por el libro, simple y llanamente”, dice “AA Llega a su mayoría de edad”, de donde sacamos esta historia.

En marzo de 1940, Mort J. se trasladó a la ciudad de Los Ángeles, y buscó allí el grupo de AA de esa ciudad, pero lamentablemente se había disgregado. Uno de sus miembros que estaba a punto de viajar a Honolulú, le suministró una lista de candidatos que habían pedido ayuda, pero no habían sido visitados.

Otro cualquiera se hubiera puesto a protestar o a lamentarse porque no había allí grupos ni nadie quien pudiera ayudar a otros.  “Pero Mort empezó a visitar uno por uno a los alcohólicos hasta encontrarse con Frank R. otro alcahólico salvado por el Libro. Este lo había leído en Arizona y fue hasta Los Ángeles para verificar si era cierto lo que el Libro Grande argumentaba”.

“Mort, entonces, comenzó a orientar las primeras reuniones de AA en la ciudad de Los Ángeles, y como curiosidad siempre lo hacía leyendo el Capitulo Cinco del Texto Básico. Esto se convirtió en una buena costumbre en muchos grupos de Estados Unidos”, muy diferente a muchos grupos nuestros de la actualidad, que arrancan siempre sus reuniones leyendo la meditación del día, y en donde para nada se menciona el Texto Básico, ni por parte del coordinador, ni por quienes intervienen, ni siquiera lo tienen exhibido.  

Es curioso y esto ha tomado fuerza y se ha convertido como costumbre en muchos grupos la lectura de la reflexión del día, con el ceremonial y toda la parafernalia del caso, como si se tratara del evangelio del día que se acostumbra en las homilías católicas, resaltando —como allí está escrito— que “Este libro es escrito por alcohólicos para alcohólicos”, como para darle mayor énfasis e importancia al mismo. Al respecto, me preguntaba alguien, ¿si acaso existe algún libro en AA que no sea escrito por alcohólicos para los alcohólicos? 

Entonces, mientras en unos grupos empiezan sus reuniones leyendo la reflexión del día, en otros comienzan leyendo el Texto Básico, porque a los primeros, que son mayoría, les resulta más cómodo y fácil poner a reflexionar a sus miembros que insinuarles el trabajo con los Doce Pasos, escritos como programa de recuperación, precisamente, para el Capitulo Quinto del Libro Grande.

óskareme


 


Mejor recibir abrazos que bendiciones

 

La Facultad de Medicina de Viena, reveló hace poco un estudio en donde deja saber que la falta de abrazos y muestras de afecto y amor son una de las causas del alcoholismo, drogadicción, fumar y comer en exceso. El vacío interior que hay en el ser humano, más ahora que antes, hay que tratar de llenarlo con algo, con comida (casi siempre chatarra), humo, droga o alcohol. Y por lo ocurrido conmigo, parece ser así.

Yo hubiera preferido más un abrazo de mis padres cuando estaba niño, que tantas bendiciones como las que me dieron, y eso que a cierta distancia, evitando el contacto físico, trazando en el aire con sus manos la señal de la cruz.

Un abrazo es más alentador, más cálido, más motivador; mayor muestra de afecto, cariño y amor. Yo fui un niño castrado afectivamente y, como tal, desajustado psicológicamente. No hubo caricias, abrazos, ni besos. Solo bendiciones. Era pecaminoso tocar la piel del otro.  La caricia la estigmatizaron con el repudiado término de “abejorreo” o “manoseo”.  

Entiendo que el Maestro de Galileo nunca obró milagros impartiendo bendiciones a diestra y siniestra, como lo hace el Papá desde el balcón del Vaticano o cualquier sacerdote católico, que las imparten por igual a los seres humanos como a la inauguración los centros comerciales. Jesús imponía las manos sobre la cabeza del necesitado, abrazaba o acariciaba a las personas.

El contacto físico es fundamental entre los seres humanos. Por eso insisto en que es mejor un cálido abrazo, una caricia, incluso un beso, que una fría y lejana bendición, aunque entiendo que la palabra bendición conlleva un deseo benigno pero que, por motivos religiosos, reemplazó y desechó el abrazo y la caricia.

Más que por prevención, por todo lo que ello representa, a sus hijos abrácelos siempre y bien fuerte.  No saben toda la energía, respaldo, calor humano, sentido de protección y confianza que se les da para que ellos puedan crecer y desarrollarse de la mejor manera, sin tantos desajustes emocionales que a la larga llevan hacia el alcoholismo, la drogadicción, el tabaco o la comida… Incluso, hacía el suicidio, como ocurre ahora entre tantos jóvenes.  

Por el “rayón” psicológico y espiritual que me correspondió llevar por mucho tiempo, yo prefiero siempre que se me brinde un abrazo a que se imparta una bendición.

óskareme




martes, 24 de agosto de 2021

 






ALGUNAS OBSERVACIONES

Gramaticales y de estilo

 

1°.  Cuando se escriba Comunidad en los informes, cartas y documentos, relacionados con la misma institución de Alcohólicos Anónimos, debe ir siempre en mayúscula. Se escribirá en minúscula solo cuando se trate de señalar el conjunto de grupos y miembros que integran esa misma comunidad. Ejemplo: una cosa es la comunidad escolar, la comunidad deportiva, la comunidad barrial, la comunidad gay, la comunidad alcohólica, y otra diferente una comunidad especifica como la Comunidad Europea o Mercosur, la Comunidad de los Hermanos Cristianos o la Comunidad de Alcohólicos Anónimos.  Todo lo que represente o haga referencia a una institución específica,  debe ir en mayúscula.

2°.   Por respeto y correctas relaciones, además por la adecuada información, a las personas se les debe colocar el titulo o doctorado que ellas tienen, cuando se hace mención de las mismas. En la primera página del Informe Preliminar de la Conferencia se menciona (¿excesivamente?) a la señora María Eugenia Álvarez Otálora. En la primera ocasión se dice que “Fue presidida por María Eugenia Álvarez Otálora…,” y en la segunda “discurso inaugural pronunciado por la doctora María Eugenia Álvarez Otálora”.  En una se escribió con el título de ·doctora” y en el otro sin él. Pero pregunto, ¿si la señora Álvarez Otálora apenas es egresada de una facultad de comunicación, a los periodistas se les debe llamar Doctor o Doctora? Me parece que exageramos la nota y aparecemos bastante ridículos ante el no debido manejo de los títulos y protocolos, cuando el trato correcto, y sin faltarle al respecto, es señora Presidenta de la Junta María Eugenia Álvarez Otálora.

3°.  Cito textualmente de la página 2: “Nuestra Presidenta Dra. María Eugenia Álvarez…”  Aquí ya no aparece el segundo apellido, y ¿no les parece empalagosa, melosa, excesivamente destacada en el informe estar repitiendo su nombre por encima de los demás miembros de la Junta? ¿No es un principio de AA NO resaltar a una persona por encima de otros miembros de la Junta, aun así, ellos sean o no alcohólicos?  Ahora en materia de género es correcto llamar Presidenta, Custodia, Delegada, pero no miembra de AA, según indican los académicos de la RAE.

4°.  En la segunda página del mismo Informe se escribió Reunión Conjunta, en mayúscula. Debe ir en minúscula. Y en la página 3, se escribió “Las juntas directivas de servicios generales”. No puede ir en plural, pues si bien hay dos juntas directivas en AA, solo existe una sola de Servicios Generales. La otra corresponde a la Revista El Mensaje. Cuando se hable o se escriba sobre las juntas directivas es conveniente especificar siempre a cuál de las dos se refiere. Y si nos referimos a una de las dos, específicamente, debe escribirse con mayúscula, pero si se trata de las dos, escribimos juntas directivas con minúscula.

5°.  Cuando se citen apartes de un discurso o intervención, de un libro o folleto, el texto debe ir siempre entre comillas, como en el caso de las palabras de los señores custodios. Todo signo del lenguaje, como comillas, interrogación, admiración, paréntesis y demás, se deben abrir y cerrar, siempre.

6°.  En la página 2 se dice que, “El recién nombrado Gerente Yesid Q.” y al final del documento “Yesid Quintana S., Gerente”.  Quiero Insistir, por milésima vez, que los nombres de personas, sean o no alcohólicas, deben ir completos (nombre y apellidos) en nuestros informes y documentos pues se trata de material CONFIDENCIAL, de uso interno entre la Comunidad, y por lo tanto no se rompe ningún anonimato.  Por el contrario, se hace claridad y no se presenta a confusiones, porque cuando se escribe por ejemplo Óscar M. ¿cuantos alcohólicos con el mismo nombre puede haber en una ciudad o en todo el país? Cuando se utilizan nombres de AA sin apellidos, y en el mismo documento o informe y otros con apellido, se hace discriminación y se le da más importancia a unos que a otros, algo que no debe suceder, pues, repito, en AA nadie es más importante que otro. Hay que profundizar un poco más en la interpretación del espíritu de la Tradición de Anonimato.

7° Pregunto: ¿No tienen en la OSG a una persona encargada o empleado a sueldo que sepa de redacción, ortografía y estilo pues estas cosas son muy delicadas ya que la escritura muestra el nivel de cultura de los directivos y responsables de una institución tan respetable como la nuestra? Considerando además la cantidad de material que permanentemente está saliendo de nuestro principal centro de servicios de AA, como cartas, circulares, informes, boletines y hasta la Revista, rigurosamente necesario tener una persona de altos conocimientos sobre la materia, lo que parece no tenemos por lo que leemos constantemente con tantos errores, lamentablemente para AA.

óskareme

(Del Informe Preliminar Conferencia 2016)



 



AA nació entre Libros

Existen muchos símbolos relacionados con la conformación de Alcohólicos Anónimos. Uno de ellos, algo escondido y desapercibido por casi todos los AA, son los libros.

AA comenzó a gestarse en la biblioteca de la casa de la señora Henrieta Seiberling, la dama no alcohólica que relacionó al Dr. Bob con Bill W., ese domingo 12 de mayo de 1935, Día de las Madres, en la ciudad de Akron, Ohio, Estados Unidos.

En medio de libros se conocieron y hablaron los dos pioneros de AA. Anotemos que ambos inicialistas de nuestro Programa y nuestra Comunidad, eran buenos lectores, como lo registran sus biografías. No eran pues un par de ignorantes, poco amantes de la lectura.

 La reunión se extendió por espacio de cinco horas, desde las 5 de la tarde hasta las 11 de la noche, cuando inicialmente estaba programada tan sólo para 15 minutos, pues el Dr. Bob, en medio de una terrible resaca, no estaba en condiciones, ni físicas ni mentales, de escuchar a nadie, presumiendo que iba a ser señalado, acusado y juzgado, como lo hacía el resto de la sociedad con las personas incapaces de controlar la bebida. 

¡Pero vaya sorpresa! Aquel neoyorquino que venía hablarle de alcoholismo, lo primero que hizo fue invitarlo a que se tomara una copa para que así calmara sus nervios, se tranquilizara un poco y pudiera escucharle mejor, lo que tenía para decirle. Eso mismo se repitió, el 10 de junio, día de iniciación de AA, en el mundo, cuando Bill le volvió a ofrecer una cerveza, el último trago de su vida, al Dr. Bob, para que calmar los nervios y la tembladera y pudiera ingresar tranquilo al quirófano, donde debía celebrar una cirugía.

Otro símbolo importante, entre tantos otros, que después podemos comentar, es la fecha, ya que Alcohólicos Anónimos comenzó a gestarse el Día de las Madres, esa figura querida y amada por casi todos, encargada de la gestión y reproducción de género humano. Y como algunos embarazos difíciles y complicados, A.A. nació en medio de grandes temores, conflictos y dificultades, que de no haber sido por la Gracia de Dios, y los esfuerzos continuos de los pioneros, no hubiésemos podido contar ahora con una respuesta definitiva para un problema tan antiguo y delicado como es el alcoholismo.

Damos, pues, gracias a Dios en esta oportunidad, por habernos provistos de un programa espiritual, como son los Doce Pasos, por un libro texto básico como “Alcohólicos Anónimos”, y por todo el programa en general, que nos ha permitido encontrar una nueva forma de vida, honesta, tranquila feliz y útil.

Gracias también a Bill y al Dr. Bob, por la labor adelantada conjuntamente con otros pioneros (tanto en el mundo, como en Colombia), a nuestros padrinos, concejeros, familiares, y a todas las personas no alcohólicas que de alguna u otra manera colaboraron en nuestra recuperación, y con gran dedicación amor y servicio, pusieron todo su esfuerzo para que AA perdurara en el tiempo para beneficio de los alcohólicos. ¡Que Dios los guarde y nos guarde por siempre!

óskareme



lunes, 23 de agosto de 2021

 








 Luz en la calle, oscuridad en la casa.

Así, con esta metáfora, señalan algunos AA, en sus intervenciones, a ciertos otros que son muy serviciales, prestos y activos en el grupo, pero en la casa… nada: no mueven una silla.

Sin ánimo de incentivar o de justificar el comportamiento de aquellos que no colaboran en las tareas del hogar, como barrer, lavar la loza, tender camas, etc., porque quizás les resultan tareas muy femeninas —oficios de mujeres, dicen ellos—, he aquí una realidad del cofundador Bill W. que muchos desconocíamos y que nos lo deja saber Lois, su propia esposa, en el libro “Transmítelo”.

“Bill era poco hogareño, le interesaba mucho menos trabajar en la casa y el jardín; en realidad, su falta de espíritu hogareño se convertiría posteriormente en la construcción de la Fraternidad, en algo de leyenda. No se trataba de que fuese perezoso, pues da testimonio de lo contrario, la forma sin descanso en que trabajó para la Fraternidad, pero no le gustaban las tareas domésticas, ni en particular le gustaba el trabajo físico.

Como lo dijo Lois: “Bill se pasaba horas sentado, sólo sentado, y yo soy una persona de acción, tengo que estar haciendo algo; y había cosas por hacer; remover la tierra del jardín, el arreglo de una cerradura de la puerta o algo más que se necesitaba hacer. Pero Bill se sentaba. Me exasperaba más allá de mis fuerzas que sólo se sentara, pero, por supuesto, mientras Bill permanecía sentado, estaba pensando.

“Bueno, esto me hacía gritar, vociferar y, hasta cierto grado, hacer locuras; aunque no era cosa del todo el tiempo, si ocurría de vez en cuando. De cualquier manera, Bill nunca estuvo de pie cuando podía sentarse y nunca se sentó cuando podía estar recostado”. (págs. 257/258)

Bill no servía un tinto en el grupo, como tampoco agarraba una escoba en la casa, pero así y como era, tumbado en la cama, sintiéndose bastante descorazonado y sufriendo uno de sus imaginarios ataques de úlcera, fue como escribió el borrador de los Doce Pasos, programa que ha servido para la recuperación de millones de alcohólicos en el mundo.  (Ver “El Lenguaje del corazón”, pág, 200)

óskareme



 

Este es el Libro Grande,

El Texto Básico de

Alcohólicos Anónimos

 



 

“Deseamos que este libro informe y consuele a los que están o puedan estar afectados (por alcoholismo). Hay muchos de ellos.” (T.B, pág. 17)

 

“Si tú eres un alcohólico que quiere sobreponerse a esa condición, tal vez ya estés preguntando: “¿Qué es lo que tengo que hacer?” El propósito de este libro es contestar específicamente esas preguntas”. (T.B., pág 19)

 

“Pues bien, eso es exactamente de lo que se trata este libro. Su objetivo principal es habilitarte para que encuentres un Poder superior a ti mismo, por medio del cual resuelvas tu problema”. (T.B., pág. 42)

óskareme



Derechos de autor y

Regalías de la literatura de AA

 

Algunos AA nos preguntamos, a veces, ¿cómo es el asunto de las regalías y los derechos de autor de la literatura de AA? ¿Qué libros pagan derechos? ¿Cuál es el monto? ¿Quiénes lo reciben?, etc., etc.

 

En mi continuo investigar recibí de alguien de EE.UU., en un mal español que tuve que corregir y adaptar, una información que fue tomada de diferentes Informes de Conferencia, en donde se refieren sobre el asunto y que pasó seguidamente a compartir.

 

La Primera Conferencia de Servicios Generales de A.A., celebrada los días 20 y 22 de abril de 1951, en la ciudad de Nueva York, con la participación de 37 delegados de Estados Unidos y Canadá (la mitad del número previsto) se reunieron en el Hotel Commodore, y allí se informó que los miembros fideicomisarios de la Fundación Alcohólica, tras la muerte del Dr. Bob (el 16 de noviembre de 1950) habían votado para aumentar de 10 al 15 por ciento los derechos de autor del Libro Grande, para Bill W. Estos derechos de autor también se aplicarían a otros libros que en el futuro escribiera el cofundador.

 

El presidente de la Fundación Alcohólica informó, en esta Conferencia, que Bill había insistido en que este aumento, para mayor transparencia, fuese aprobado también por la Conferencia de Servicios Generales y no solo por los Fideicomisarios o Junta de custodios, solamente. La moción, aprobando la acción de los fideicomisarios, fue aprobada por unanimidad por los delegados. La Conferencia también aprobó, por unanimidad, una moción que se recomendaba tomarse las medidas para asegurarse de que Bill y Lois recibieran regalías del libro, siempre y cuando uno de ellos permaneciera viva. (1951 GSC-FR 12)

 

Como lo hizo en 1951, Bill, después examinó con los delegados las disposiciones financieras, recordándoles a todos que su único ingreso para poder subsistir se derivaba de las regalías derivadas del libro “Alcohólicos Anónimos". Si hubiera un aumento de sus derechos de autor, como resultado del proyecto de escritos que había establecido, desearía obtener de ellos solo una partida para lograr un modo de vida decente para él y para Lois, y que no necesariamente todo lo que fuera a escribir iría a derivar regalías.

 

Como algo de interés para la Comunidad, Bill dijo que sería conveniente que le concediesen facultades para decidir sobre la disposición del manejo de sus derechos de autor, no solo para uso personal, sino también para cuestiones como pago a los acreedores, o para el futuro de los empleados de la Oficina de Servicios Generales que en ese momento no tenían ninguna forma de seguridad social. La presentación de Bill fue aprobada en su totalidad, por recomendación de la Comisión de la Conferencia sobre la literatura. (1952 GSC-FR 21)

 

En 1963, Bill W., para sorpresa de algunos, modificó su acuerdo de regalías (royalties) con AAWS de modo que el 10 % del 15 % que se le concedía, fuesen para Helen Wynn, en esos momentos encargada como editora de la Revista Grapevine, una joven y bella exactriz miembro de AA, que fue considerada como amante del cofundador. Esta situación fue muy mal vista y criticada, en silencio, por supuesto, aunque al cofundador poco le preocupó.

Helen Wynn, quien tenía suficientes recursos económicos y para nada necesitaba del sueldo que devengaba por trabajar en la Revista, poco tiempo después se retiró de esta publicación y se fue a vivir a Irlanda. Murió el 17 de enero de 1978, en Moroni, Comoras, una pequeña isla frente al continente africano, y con su muerte se terminaron para ella las regalías del Texto Básico.

En los años sesenta, Bill y Lois podían tener unos ingresos por regalías equivalentes entre los $ 30 y 40 mil dólares anuales, que para los años setenta, después de la muerte de Bill (enero de 1971) se aumentaron significativamente y Lois W., heredera de los derechos, obtuvo unos muy buenos ingresos como para vivir como una persona rica.

Una sección del informe de la Conferencia de 1972 —después de la muerte del cofundador—titulado "Acuerdo de Regalías sobre los escritos de Bill", dice: “De todos los factores responsables del crecimiento de AA (y por tanto de la sobriedad de cientos de miles de hombres y mujeres en todo el mundo), es probable que ninguno sea más importante que la literatura. Los tres libros principales "Alcohólicos Anónimos", "Los Doce Pasos y Doce Tradiciones" y "AA llega a su mayoría de edad", junto con “El Manual de Servicio” y “Los Doce Conceptos para el Servicio Mundial”, probablemente son las claves para la sobriedad personal y la supervivencia del grupo y la colectividad. Estas cuatro publicaciones tienen una cosa en común: fueron escritas o editadas por Bill W., el sobreviviente cofundador, y los derechos sobre ellos fueron asignados por Bill al movimiento, el cual se aseguró así la propiedad de sus publicaciones básicas, y los ingresos que también han asegurado muchos de los Servicios Mundiales”.

 

Para hacer la aclaración correspondiente, los derechos le fueron concedidos por Bill a la Comunidad, pero las regalías por derechos de autor eran para él y sus sucesores.

 

En la Conferencia 1975, la cesta de preguntas formuladas por los delegados de la Conferencia contenía la siguiente consulta:

 

Pregunta: ¿Quién recibe las regalías por las ventas de los libros? ¿Cuál fue esta cantidad en 1973 y en 1974 ?

 

Respuesta: Las regalías que solían ir a manos de Bill, ahora van a sus herederos designados por él en su testamento. Las cantidades están consignadas en los estados financieros de 1.973 y 1.974. (1964 GSC-FR 40)

 

El Informe de Conferencia de 1978, contiene lo siguiente: “AA World Services, Inc, como arrendatario, ofrece instalaciones para la OSG y el Grapevine, las cuales pagan por el espacio que ocupan. Como empleador, AAWS cancela salarios a los empleados de la OSG. Y como editor, AAWS posee los derechos de todos los libros y la literatura aprobada por la Conferencia. (1978 GSC-FR 43)

 

Se canceló una regalía a Lois por los libros que Bill escribió. Anotemos que este canon fue la única fuente de ingresos que Bill recibió de AA. Nunca fue empleado de AA y nunca recibió un salario.

 

La cesta de preguntas de la Conferencia de 1.978 contenía la siguiente:

 

Pregunta: Por favor expliquen las regalías sobre los libros de AA.

 

Respuesta: El acuerdo de las regalías sobre los libros que Bill escribió están cubiertos por un contrato entre Bill y la Junta de custodios. Las regalías son de un 15% sobre el precio de venta al público. El contrato precisa que Bill podrá pasar las regalías a su viuda, y que ella, a su vez, podrá pasarlos a otro miembro de su familia que tuvieran más de cuarenta años en esa fecha. Después de la muerte del miembro familiar, las regalías cesarían de existir y el dinero se revertirían a AA. La cantidad de dinero se reporta todos los años en la Conferencia (ver pág. 50, del Informe final).

 

 

En 1984, la cesta de preguntas de la Conferencia contenía la siguiente:

 

Pregunta: (1º) ¿Podrían informar en qué obras de la literatura de AA tenemos que pagar derechos de autor? (2º) ¿Cuánto? (3) ¿A quién? (4) ¿Por cuánto tiempo?

 

Respuesta: (1º) Las regalías se pagan por los libros que Bill W. escribió y son los siguientes: Libro Grande, "AA llega a su mayoría de edad", "La Manera de vivir, Como lo ve Bill" y "Doce Pasos y Doce Tradiciones". (Ni el Manual ni los Conceptos, pagan regalías).

 

Respuesta a las preguntas 2º, 3º y 4º:  Las regalías son el resultado de un acuerdo entre AAWS y Bill W., celebrado en 1963. Bill obtuvo el 15% del valor de la venta de los libros, y Lois iba a recibir el 13 y 1/2% del valor de venta de los libros, que todavía recibe en la actualidad.

 

Con los términos del acuerdo logrado entre Bill y AAWS, Lois podría, por una única vez, legar el 80% (del 15%) de las regalías a las personas que tuvieran 40 años de edad o más, en 1963. El 20% restante se podría dejar a cualquier persona que ella considerara y de cualquier edad. Este acuerdo fue modificado después, y Lois podía dejar las regalías a alguien distinto de una persona, como era una fundación, por ejemplo, para mantener Stepping Stones, la casa que fue de los Wilson. Sin embargo, cualquier regalía que Lois le concediera a una fundación terminará diez años después de su muerte. Todos los derechos volverían a la Junta después de la desaparición de los receptores. (1984 GSC-FR 32)

 

En el Informe de la Conferencia de 1986 apareció lo siguiente con el título "Puesta al día de los derechos de copyright de AA”. “Los derechos de autor sobre la primera edición del Libro Grande caducaron, por descuido, en 1967 y se perdieron los derechos de autor. Sobre el material nuevo en la segunda edición también caducaron, en 1983, por falta de su renovación en el momento oportuno.

 

Había una creencia equivocada de que el registro de los derechos de autor en la segunda edición en 1956 servía para renovar los derechos de autor sobre la primera edición, y el error continuo, con respecto a la segunda edición, cuando el Copyright sobre los derechos de la tercera edición fue a registrarse en 1976”.

 

El 5 de octubre de 1988, Lois Wilson, esposa de Bill W. y cofundadora de los Grupos de Familia Al-Anon, falleció a la edad de 97 años. Las regalías, entonces, pasaron a sus sobrevivientes herederos designados por ella, que incluían al Dr. Leonard Strong, esposo de la cuñada de Lois, Dorothy (la hermana de Bill), una sobrina y un sobrino, Muriel Morley y Leonard V. Strong III, y las cuñadas Laura y Florencia Burnham. También fueron enumerados Nell Wing, los primos de Lois, Carol Lou Burnham, Ann Burhan Smith, Ann Walker, Dixon Walker y Knap KateStrong, más los primos de Bill, Jean Kalkoff y Palazari Barbara. El 50% fue legado a la Fundación Stepping Stones. La caducidad de esta decisión de Lois, sería el 31 de agosto de 1997, o sea 10 años después de su muerte.

 

En el Informe de la Conferencia de 1995 encontramos lo siguiente, según el informe de AAWS:

 

“Discutimos la propuesta de establecer un acuerdo con los destinatarios de nuestros pagos para poner fin a nuestra obligación legal de pagar regalías. Tras el debate, fue consenso de la Junta de custodios, que esto no sería conveniente en estos momentos”.

 

En el 2007, según datos extraídos de los informes finales de la Conferencia:

 

“Las regalías acumuladas ascendieron a $ 656,095, hasta la muerte de Bill, en enero de1971 ($ 4.151978 millones en dólares de la actualidad, es decir en el 2006). Las regalías acumuladas ascendieron a $ 9,063,985 dólares a la muerte de Lois, en octubre de 1988 ($ 23,259.233 millones de dólares actuales, en 2006). Las regalías acumuladas desde 1950 hasta 2007 fueron de $ 19.148.182 ($ 37,117.034 millones de dólares actuales, en 2006)”.

 

Para terminar esta crónica, digamos que quien esto escribe, a finales del siglo pasado, preguntó a la Oficina de Nueva York ¿qué posibilidades habrían de que la Conferencia de los EE.UU., aprobara una recomendación de cobrar regalías por los derechos de autor sobre libros escritos por Bill y publicados en otros idiomas diferentes al inglés? La respuesta no se hizo esperar: me dijeron que Bill había acordado antes de morir, que los libros en otros idiomas no pagarían derechos de autor.

 

óskareme

27/04/2020