domingo, 22 de agosto de 2021

 





¿Dónde están los otros nueve?

Este tema de la Gratitud en AA me recuerda el pasaje bíblico cuando Jesús marchaba por algún lugar de Galilea en compañía de sus discípulos, y cuando le faltaba poco por ingresar a un pueblo, a lo lejos, cerca de una cueva pegada a la colina, salió un grupo de diez leprosos que le gritaban, ¡Jesús, ¡Maestro, ten compasión de nosotros! El Galileo, entonces, compadeciéndose de ellos, les dijo, “Vayan y se presentan ante los sacerdotes del Templo”.

Los leprosos le hicieron caso y cuando iban por el camino quedaron limpios. Uno de ellos se regresó, alcanzó a Jesús y cayendo de rodillas a sus pies le dio las gracias, pese a que él era samaritano. (Los samaritanos no se entendían con los judíos).  ”¿Acaso no quedaron limpios los diez?” preguntó Jesús. “¿Dónde están los otros nueve? ¿No hubo ninguno que regresara a dar gloria a Dios, excepto este extranjero? Levántate y vete”—le dijo al hombre—; tu fe te ha sanado.

Cuentan los Evangelios Apócrifos que, a los otros nueve desagradecidos, después volvió a invadirlos la peste y murieron carcomidos por la lepra.

“La gratitud debe ir adelante y no retroceder”, escribió Bill W. “En otras palabras, si llevas el mensaje a otros, estarás pagando en la mejor forma la ayuda que se te ha dado”.

óskareme


 



Tom Uzzell


Muy pocos en AA, han oído hablar de Tom Uzzell, y en la literatura oficial solo se alcanza a leer un breve registro aparecido en el libro biográfico de Bill W., “Transmítelo”, sin muchos detalles.

Este personaje no alcohólico —y anónimo entre los anónimos— fue el encargado de corregir el borrador original del Texto Básico, cuando estaba en discusión el titulo para el mismo, y se habían sacado ya 400 copias mimeografiadas, que pusieron a circular entre los miembros de la Comunidad y otras personas no alcohólicas, pertenecientes a la medicina y la religión, para que nos dieran su concepto sobre el Libro, el cual, finalmente, vino ser publicado, el 10 de abril de 1939 con el nombre de “Alcohólicos Anónimos”.

Una de las copias del borrador cayó en manos de nuestro personaje, de quien cuenta el libro “Transmítelo” que “La edición final del libro fue hecha por Tom Uzzel, miembro de la facultad de Nueva York. Uzzel recortó (sic) el libro en una tercera parte (algunos dicen que a la mitad: de 800 a 400 páginas) y lo afinó durante el proceso. Fue muy firme al declarar que “Alcohólicos Anónimos” era el titulo correcto; describía a la Fraternidad y era agradable de leer”. (Ib. Pág. 200)

Aclaremos que Tom no lo “recortó”, como de pronto puede mal interpretarse el término, sino más bien lo comprimió, le rebajó el tamaño de la letra y redujo los interlineados, para disminuir su paginaje, pues fácilmente se puede creer que el texto final del Libro de AA, lo intervino alguien ajeno a nuestro Programa, y eso de ninguna manera lo hubiese permitido Bill. Por su trabajo a Tom Uzzel se le cancelaron 380 dólares, según logramos averiguar por medio del blog, Amis / Amigos de Bill y Bob.

Es muy poco lo que se sabe sobre Tom Uzzell, cuyo verdadero nombre era Thomas H. Uzzell, y son muy escasos los sitios para indagar por él, pero logramos averiguar por internet de que fue profesor de la universidad antes mencionada, que nació en 1884 y fue un fecundo escritor de libros sobre técnicas narrativas, psicología literaria, antología interpretativa y temas por el estilo.

Fue además editor de la revista Colliner, y asesor de otras publicaciones y diarios entre ellos el Saturday Evening Post, aquel medio impreso que tanto tuvo que ver con AA, por el famoso artículo de Jak Alexander, que le dio una enorme publicidad a nuestra Comunidad e impulsó el crecimiento de grupos y miembros en los Estados Unidos.

Revisando detenidamente la historia de nuestra Comunidad, nos encontramos que, a mediados del año 1938, Hank P., el pelirrojo amigo y socio de Bill W., al que se le ocurría una idea cada segundo y quien gran gracias a su esfuerzos y constancia se logró publicar el Libro, se reunió con Janet Blair (no alcohólica), una editora que conocía de Peekskill, New York, para hablarle del proyecto del libro en el cual estaban trabajando.  

Hank (o Henry P.) le veía muchas posibilidades de hacer un excelente negocio con el libro, además de los beneficios que se le podía prestar a los alcohólicos. En medio de la ansiedad y las averiguaciones adelantadas por Hank P., con varios editores, el libro podría darles enormes dividendos que los sacaría de la pobreza en que se encontraban.

En noviembre de ese mismo año (1938) y con la intención de lograr interesarla en publicar el texto, se comunicó nuevamente por carta con Janet Blair, para comentarle sobre los progresos que Bill había alcanzado con la escritura del Libro, el cual tenía acordado terminar para el 19 de diciembre de ese mismo año.

Pero, finalmente, para enero de 1939, se hicieron los arreglos finales para que fuera Tom Uzzell él que trabajara en la corrección de estilo y en el formato final del Libro. Según contó Bill, después, Uzell “pulió el inglés un poco sin hacer grandes cambios con excepción de trasladar, y con fuerte insistencia, mi propia historia de la sección de historiales, que figuraba de primera en la lista, al final, para que mejor pasara a formar parte del primer capítulo del Texto Básico. Así que lo que ahora es el segundo capítulo del Libro, yo iba a colocar como el Capítulo Uno”.

De un manuscrito no publicado y extraído de una trascripción original de un microfilm conservado en la OSG, de EE.UU., reproducimos la siguiente carta dirigida por Hank P. a Bill W., el 4 de enero de 1939, en donde le da cuenta de otra misiva que a su vez había recibido de Uzzell:

Querido Bill:

“Te estoy enviando extractos de una carta que acabo de recibir de Thomas H. Uzzell, anterior editor de la revista Colliner, escritor de varios libros, y corresponsal del Coliner, Sat. Evening Post , etc, etc, etc.

Thomas dice: "Pase la última tarde con el manuscrito recibido. Yo, desde luego, no conocía sobre lo que allí se trataba, pero leyendo artículos adicionales, y considerando el trabajo en su totalidad, me encontré profundamente emocionado, con un sentimiento de incredulidad a veces, y con mucha comprensión por el trabajo adelantado. En este momento mi sentimiento es que la producción y distribución de este libro debe empezar cuanto antes.

Ahora, tienes un problema urgente, tienes una historia de medicina, de religión, una historia profunda sobre seres humanos, y tienes un montón de finales felices. ¡Oh Dios mío!, no sé qué más necesitas para tener un buen libro. ¡Creo en él enfáticamente!"


Después indica, " El libro necesita una " mano" final de un profesional y otros retoques técnicos con los cuales no te quiero aburrir". Pero es interesante que al final de la carta agrega: "Ahora puedo entender mejor el entusiasmo que veía en tus palabras cuando me hablabas de este trabajo. Pensé que de algún modo estabas exagerando, pero ahora me uno a ese "coro" invisible".

Si estuviera en tu pellejo —agrega Hank, indicándole a Bill—, estaría muy orgulloso de estas opiniones”.

 

Tom Uzzel, el hombre cuyo aporte mayor fue lograr que se colocara el historial de Bill, como el capítulo inicial en el Libro Grande, se nos pierde, entonces, en la historia del Texto Básico y de la Comunidad, sin lograrse conocer mayores detalles de su vida personal, y de cómo fue su final. Queda, entonces, por darle los agradecimientos póstumos por su efectiva participación en la construcción de un Libro que hoy por hoy (2020) ha servido de ayuda a miles de alcohólicos a encontrar la salida a su problema, y que ha sido considerado como uno de los libros de mayor venta en el mundo en el idioma inglés, con un millón de copias por año y cerca de 40 millones de ejemplares vendidos desde su aparición, hace 82 años.

óskareme

 

 

 



lunes, 16 de agosto de 2021

 

EL CLUB DE LOS JACOBINOS

 

Cuando empezó a buscarse un nombre para nuestra Comunidad, o mejor para el libro texto básico, después de terminado el borrador en 1939, varios de los primeros alcohólicos propusieron que se llamará “El Club de los Jacobinos”. ¿Por qué este nombre y en dónde se originó?

 

De todos es sabido que Alcohólicos Anónimos no es una religión, ni está afiliada a ninguna de ellas, mucho menos ha pretendido ser una nueva corriente religiosa en el mundo. No obstante, sus principios contienen una poderosa fuerza espiritual extraída de textos religiosos, especialmente cristianos, como la Biblia, según puede deducirse y comprobarse por los escritos de los pioneros y cofundadores.

 

El cofundador de AA en su libro biográfico, “El Dr. Bob y los buenos veteranos”, manifestó que cuando no existían los Doce Pasos, y los historiales que compartían no tenían ningún mensaje importante que llevar, ellos estaban seguros que las respuestas a sus problemas las encontraban en el “Libro Bueno”, como cariñosamente llamaba a la Biblia.

 

“Para algunos de nosotros, los más antiguos, las partes que encontramos absolutamente esenciales fueron el Sermón del Monte, el Capitulo 13 de la Primera Carta a los Corintios y la Epístola de Santiago”, señala el médico cofundador en el libro antes mencionado.

 

Las lecturas de estos apartes al inicio de las reuniones, se convirtieron en una costumbre y servían de introducción al compartir de los primeros miembros, algunos de los cuales tenían una marcada preferencia por la Epístola Universal de Santiago, que encontramos en el Nuevo Testamento.

 

Este tema de Santiago trata sobre aspectos referentes a la fe, tema igualmente ventilado en nuestro Paso Dos. De allí se extrajo aquella famosa sentencia de que “La fe sin obras es letra muerta” (2:20), y considera un aspecto bastante significativo al advertir: “Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras: muéstrame tu fe sin tus obras y yo te mostraré mi fe, por mis obras”. (2:18)

 

De Santiago fue tomado el término “el Padre de las luces” y en su Epístola trata igualmente el tema de la oración, que ya todos sabemos es asunto de nuestro Paso Once: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela a Dios, el cual da a todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada. Pero pida en fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda de la mar, que es movida del viento, y echada de una parte a otra”. (1:2,3)

 

Un punto de interés en la Epístola de Santiago, que podríamos aplicarnos nosotros dentro de AA, y concerniente con la atención y el recibimiento que le damos a los recién llegados, es el que tiene que ver con el siguiente aparte: “...si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro, y de preciosa ropa, y también entra un pobre con vestidura vil, y tuviereis respeto al que trae la vestidura preciosa, y le dijereis: Siéntate tú aquí en buen lugar; y dijereis al pobre: Estate tú allí en pie; o siéntate aquí debajo...” (2:2,3). Bueno, al respecto, cada uno sabrá sacar sus propias conclusiones de este punto que tiene tanto que ver con nuestro Paso Doce.

 

Trata también sobre la murmuración que ya podemos distinguir como uno de los mayores problemas que afectan la unidad del grupo, y advierte que las personas que pueden dominar la lengua pueden también dominar el resto de su cuerpo. “He aquí que nosotros ponemos frenos en las bocas de los caballos para que nos obedezcan, y gobernamos todo el cuerpo”. (3:3) Así también nuestra lengua es un pequeño miembro ¡pero cuánto daño puede hacer! Basta una simple chispa para hacer arder un inmenso bosque.  Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado; llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, los cuales son hechos a semejanza de Dios”. (3:8,9)

 

En el Capítulo 5, en sus versículos 13 hasta el final, Santiago nuevamente se refiere a temas tratados por nuestros Pasos Cinco y Once: “Confesad vuestras faltas unos a otros y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos: la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.” (5:16) “Sepa el que hubiere hecho convertir al pecador (léase aquí, si se quiere, al alcohólico) del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados”. (5:20)

 

Para finalizar estos comentarios sobre la Epístola de Santiago que tanto influyó en nuestro programa de AA, reflexionemos un poco acerca de lo que nos dice sobre el pecado, falta o error, o como se quiera denominar: “El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace”. (4:17)

 

Estas eran las lecturas que abrían las reuniones de los primeros alcohólicos cuando no existía literatura oficial de AA. Había otras, pero para un buen sector de los pioneros la favorita era la Epístola de Santiago, cuyo nombre original era Jacobo, hijo de Zebedeo, pescadores ambos, quienes un día cualquiera, cuando remendaba sus redes a la orilla del mar, pasó Jesús y les dijo: “Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.” (Mateo, 19:20).

 

Por eso, un grupo de los primeros alcohólicos, cuando se buscó un nombre para nuestra Comunidad, propusieron que se llamara “El Club de los Jacobinos”. Aunque no se aprobó, el espíritu del apóstol Santiago, fue recogido y quedó grabado para siempre en el corazón de nuestro Programa de recuperación.

óskareme

 

 

 


 

¿Alguna vez fue nominado Bill W. para el Nobel de la paz?

 

Alguna vez se rumoró, y el comentario cogió fuerza, de que Bill W, había sido candidatizado por algunos amigos de AA, en Estocolmo, para el Premio Nobel de la paz, pero ello no es cierto. Bill nunca fue nominado para el Nobel de la paz.

 

Según la OSG de los EE.UU., en 1960, una persona del área de Nueva York dirigió una carta a Bill en donde le hablaba de la posibilidad de un Nobel. Bill replicó que estaría encantado si se hiciera una propuesta, pero el nominado tendría que ser Alcohólicos Anónimos y no Bill W.

 

El cofundador de AA puso bien claro que, primero, no se podría aceptar el dinero del premio porque la Tradición de A.A. no permite aceptar dineros de ninguna persona o entidad ajena a Alcohólicos Anónimos. Y, segundo, no le habría sido posible a Bill mantener su anonimato si le otorgaran un renombrado premio como el Nobel.

 

Se propuso, entonces, nominar a Alcohólicos Anónimos para un Nobel a comienzos de 1986. Tras cuidadosa consideración y deliberación, la Junta de custodios de Servicios Generales dijo que sin duda se negaría a aceptar el premio monetario. Además, se creía que, conforme con nuestra Décima Tradición, que nos aconseja no tener opiniones acerca de asuntos ajenos, no era necesario hacer otro comentario.

 

Durante su vida, Bill se negó a aceptar varios honores, entre ellos un título de doctor honoris causa en Derecho ofrecido por la Universidad de Yale. En 1976, después del fallecimiento de Bill, la Universidad de Norwich, EE.UU., quería otorgarle un título póstumo de Doctor en Humanidades. Pero Lois, la esposa de Bill, se negó a aceptarlo.

 

óskareme

miércoles, 11 de agosto de 2021

 

 

Lo espiritual y lo espirituoso.

 

(Como homenaje a Mario A., fallecido hace diez años, en el 2011, profesor de filosofía de la Universidad de Antioquia, y miembro de nuestra Comunidad, quien con su ayuda logré comprender mejor la diferencia entre lo espiritual y lo espirituoso).

 

El alcohol, o alkohol, como lo llaman los árabes, es una bebida espirituosa, de efectos dañinos y poderosos sobre las personas, en cambio el programa de AA es un programa espiritual de efectos benignos y también poderosos (mucho más poderosos) para la recuperación del alcoholismo.  Como dijera Carl Jung, en su correspondencia con Bill W., “la formula útil será: spiritus contra spiritum.

 

Toda persona tiene un espíritu insuflado por Dios. El espíritu forma parte de todo individuo, crea o no crea, sea religioso o no, ateo o creyente.  Sin espíritu el hombre no podría existir. El espíritu, pues, es parte esencial y requiere tratamiento y mantenimiento (o alimento como la oración, la meditación, la música, el diálogo, etc.) para poder vivir.

 

Lo espirituoso es diferente. Lo espirituoso es lo contrario a lo espiritual; es lo que le hace daño al espíritu, como el alcohol, los alucinógenos, las drogas, etcétera.

 

Hay un reino del espíritu, pero no hay un reino espirituoso, aunque los griegos y los romanos lo trataron de construir con  sus dioses báquicos Baco y Dionisio, respectivamente. Ya sabemos que todo lo espiritual está por encima de lo material. Por eso cuando te mueres, muere lo físico, lo espirituoso,  pero no muere lo espiritual. Ese el mensaje del cristianismos y que recoge de alguna manera AA.  No podemos llevarnos nada, sólido o material... Sólo el resultado de nuestras buenas o malas acciones.

 

Vive y practica los Pasos para que alcances a vivir el reino del espíritu. No te preocupes demasiado por las cosas materiales, ni por el mañana: cada día trae su afán.

 

óskareme

lunes, 9 de agosto de 2021

 


Alcoholismo: ¡No puedes vencerlo!

Agosto de 1981, en Washington DC, durante la publicación de un sello sobre el alcoholismo. De izquiera a derecha: Walter Murphy, Lois Wilson, Foster Custer y Brinklm Swithers


 

EL ARTE DE SALUDAR…

y de RESPONDER

Saludar, según el diccionario, es el arte de dirigir a alguien, al encontrarlo o despedirse de él, con palabras amables corteses, cariñosas, interesándose en su salud o deseándosela.

Saludar pertenece a la rutina de la vida cotidiana. Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Hacer del saludo un arte es obra de sabiduría que requiere dedicación y perseverancia.

Quien saluda establece un puente de relación con los demás, donde va implícita los buenos deseos por la salud, armonía y felicidad de todo el ser. Salud del cuerpo, salud del alma, armonía biológica y espiritual. Salud y armonía van de la mano, conveniente proporción y correspondencia de las partes en el todo.

Asistir a un grupo de AA, a una oficina o un lugar cualquiera en donde nadie saluda o saludan displicentemente, con frases frías, entrecortadas o hasta irónicas, sin establecer contacto visual, sin calidez ni amabilidad, no es buen síntoma para aquellos que viven insistiendo en “llevar el mensaje”, mensaje que puede ser mejor de incultura, descortesía, desinterés, y frialdad.

Igual cuando se recibe una carta o un correo electrónico; lo mínimo y más elemental que se puede hacer es acusar recibo de la misma. Pero muchos creen que se comprometen, que no vale la pena, que no saben o no quieren responder ante otros que se tomaron el tiempo para escribirles, consultarles o expresar sus ideas e inquietudes. Compartir es parte esencial de nuestro programa de recuperación, pero algunos (o muchos) no saben o no entienden que al no responder o contestar fríamente un saludo, cortan de inmediato la comunicación, eliminado el sentido espiritual del compartir, desde el mismo comienzo.

 

Cuando se pide que escriban (para la revista, por ejemplo), como igual cuando se envía artículo, se consulta o se comparte un mensaje o un correo electrónico, quien lo recibe, o los encargados de las relaciones públicas de toda entidad o comunidad están obligados a responder; es de simple y elemental cortesía contestar a tiempo, no a los tres, cuatro o más meses como ha ocurrido tantas veces entre nosotros. ¡Por Dios!  Por lo menos acusar recibo instantáneo de los mismos. De lo contrario no hay comités de divulgación, ni de relaciones públicas, ni de nada, que sirva, sino simple burocracia; personas y comités jugando a lo que no saben y afectando a la Comunidad que representan.

 

Pueda ser que algún día los Pasos les permitan a muchos alcohólicos aprender cortesía y buenos modales, que son ingredientes esenciales de eso que llaman RECUPERACION además de UNIDAD, palabreja esta de la cual se habla mucho, pero se transpira poco.

 

óskareme